Tannhäuser Cabaret

risas enlatadas

sobre el origen de las risas enlatadas

risas enlatadas

En Bambi contra Godzilla, una recopilación de reflexiones de David Mamet acerca del cine y la sociedad en general, leo una explicación sobre las risas enlatadas:

«En la década de 1960, los filósofos de la comunicación observaron que a veces los telespectadores no se reían de los gags que, en los estudios, se consideraban desternillantes. En opinión de esos expertos, en su casa el espectador se sentía inhibido por la ausencia de la manada: el individuo, en su soledad, ni se inmutaba con los mismos chistes que mataban de risa a un audiotorio abarrotado; había un elemento inevitablemente comunitario en el impulso de la risa: el espectador se recreaba no sólo en el propio gag, sino también en compartir con sus semejantes la idea de que: "¿Verdad que la vida es así"?».

Es una observación interesante sobre la relación del individuo con los demás. Curiosamente, a mí las risas enlatadas no me gustan nada, siento como si me estuvieran llamando estúpido -ahora toca reírse, chaval-, al igual que me sucede con las bandas sonoras hiperbólicas que tratan de anticiparse a los sentimientos que me puede o no provocar una escena. Sin embargo, me contagio de cualquier risa en cuanto empieza a florecer una sonrisa ajena.

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